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Logrando que la formación funcione para las mujeres emprendedoras en Mozambique

Este artículo analiza cómo la formación con enfoque de género puede ayudar a las mujeres emprendedoras de Mozambique a superar barreras prácticas para el crecimiento de sus negocios. A partir de la experiencia de GOPA en un proyecto financiado por el World Bank, destaca la importancia de contar con contenidos pertinentes, una participación inclusiva, entornos de aprendizaje flexibles y un acompañamiento posterior para que la formación sea más accesible, práctica y eficaz.

Logrando que la formación funcione para las mujeres emprendedoras en Mozambique

En toda África subsahariana, las brechas de género se han reducido en muchos ámbitos. Sin embargo, las mujeres siguen enfrentando más obstáculos que los hombres a la hora de gestionar y hacer crecer sus negocios, especialmente en las zonas rurales.

Mozambique obtiene un resultado relativamente bueno en la comparación regional, ocupando el puesto 53 a nivel mundial en el Global Gender Gap Index y el puesto 9 entre los países de África subsahariana. Sin embargo, su puntuación general descendió entre 2024 y 2025, lo que demuestra que los avances no pueden darse por sentados.[1]

Para GOPA, estas cifras son un recordatorio de que los programas de formación deben reflejar las distintas realidades de las mujeres y los hombres emprendedores. La formación con enfoque de género no consiste únicamente en aumentar el número de participantes mujeres. Significa garantizar que las mujeres puedan acceder a la formación, seguir los contenidos, participar activamente y aplicar lo aprendido.

Según la experiencia de GOPA en Mozambique, esto requiere prestar atención a tres ámbitos: contenidos pertinentes, interacción inclusiva y un entorno de aprendizaje propicio.

Contenidos prácticos para necesidades empresariales reales

La formación es más eficaz cuando aborda los retos que enfrentan las personas emprendedoras en su vida empresarial diaria.

En el marco del proyecto financiado por el World Bank “Delivery of Digital Skills, Financial Services, Technical and Sector-Specific Trainings”, GOPA trabajó con personas emprendedoras que, a menudo, gestionan sus negocios con poco tiempo, recursos limitados y distintos niveles de formación.

Durante las sesiones de retroalimentación, muchas mujeres señalaron la planificación financiera como un reto importante: calcular pérdidas y ganancias, presupuestar el ahorro, decidir cuándo invertir y separar el dinero del negocio del dinero del hogar.

Algunas participantes contaron que sus negocios se habían detenido cuando se averió un equipo esencial y no contaban con ahorros para sustituirlo. Esto puso de relieve la importancia de una formación en gestión financiera práctica y accesible, impartida a un ritmo adecuado y respaldada por ejemplos claros. En las zonas rurales, el uso de idiomas locales puede reducir aún más las barreras de aprendizaje.

Crear espacio para la participación

Una buena formación depende de la participación activa. En los grupos mixtos, los hombres pueden hablar con más frecuencia, mientras que las mujeres pueden dudar a la hora de hacer preguntas o compartir experiencias.

Las personas facilitadoras pueden ayudar recurriendo al trabajo en grupos reducidos, a debates estructurados o, cuando resulte útil, a grupos de trabajo exclusivamente femeninos. La comunicación también importa: los ejemplos utilizados en la formación deben visibilizar tanto a mujeres como a hombres, reflejar sus distintas experiencias y evitar estereotipos. Los 10 principios de comunicación con enfoque de género de UNDP ofrecen una guía práctica útil para lograrlo.

Los relatos reales de éxito de mujeres emprendedoras pueden resultar especialmente motivadores, ya que ayudan a las participantes a ver lo que es posible y las animan a aplicar las nuevas competencias en sus propios negocios.

Eliminar barreras prácticas

Para muchas mujeres emprendedoras, participar en la formación depende del tiempo disponible, el transporte, el cuidado de los hijos y las responsabilidades domésticas.

La experiencia de GOPA muestra que las sesiones de medio día suelen funcionar mejor para las personas propietarias de micro y pequeñas empresas. Ofrecer opciones tanto por la mañana como por la tarde añade flexibilidad.

En Mozambique, se animó a las mujeres con bebés a llevar a una persona cuidadora. Las participantes señalaron que este apoyo, junto con los subsidios de transporte pagados mediante dinero móvil, les ayudó a asistir y completar la formación.

Al mismo tiempo, este tipo de apoyo debe planificarse cuidadosamente. En una localidad, el número de personas cuidadoras aumentó rápidamente, lo que generó dificultades en cuanto a espacio, alimentación, supervisión y costes. La lección: las medidas que facilitan la participación de las mujeres son valiosas, pero deben incorporarse al diseño del proyecto y a los presupuestos desde el principio.

Herramientas digitales y acompañamiento posterior

Las herramientas digitales, como WhatsApp, pueden ayudar a compartir materiales y novedades, pero también pueden excluir a quienes tienen un acceso limitado a teléfonos inteligentes o a internet (a menudo, mujeres). Por ello, las soluciones digitales deben utilizarse con cuidado y combinarse con alternativas.

Muchas participantes también solicitaron tutorías, sesiones de refuerzo y orientación sobre opciones de financiación tras la formación. Esto demuestra que la formación es más eficaz cuando forma parte de un proceso de acompañamiento más prolongado.

Un elemento central de la formación de calidad

La formación con enfoque de género no es un complemento opcional. Es un elemento central del diseño eficaz de la formación.

Cuando la formación tiene en cuenta el idioma, el ritmo de aprendizaje, el cuidado de los hijos, el transporte, el acceso digital, la participación y las necesidades empresariales reales, resulta más inclusiva y tiene mayor impacto.

Para GOPA, la lección es clara: si se espera que los proyectos tengan un enfoque de género, esto debe reflejarse desde el principio en el diseño del proyecto, los presupuestos, la preparación de los facilitadores y el seguimiento. Solo así la formación podrá apoyar verdaderamente a las mujeres emprendedoras para hacer crecer sus negocios y contribuir a un desarrollo económico más inclusivo.

Para más información, póngase en contacto con: Oliver.Schmidt@gopa.eu

[1] Fuente: https://www.weforum.org/publications/global-gender-gap-report-2025/in-full/benchmarking-gender-gaps-2025/