Proyecto emblemático
Planificar un sistema eléctrico estable y preparado para las renovables en Uzbekistán
Un estudio nacional de mix energético y planificación del sistema eléctrico evaluó cómo puede Uzbekistán integrar más capacidad solar, eólica e hidroeléctrica manteniendo la estabilidad de la red, e identificó las necesidades de almacenamiento y de refuerzo de red.
El reto
Las ambiciones renovables de Uzbekistán exigen un sistema eléctrico capaz de absorber grandes volúmenes de generación variable y atender la demanda futura de forma fiable. La planificación debía considerar los cambios en los perfiles de carga, los recursos solares y eólicos, la hidroelectricidad, la capacidad convencional, la disponibilidad de gas, las restricciones de transporte y la estabilidad de la red, así como el papel del almacenamiento en baterías para equilibrar un mix de generación más diverso.
Nuestro objetivo
El estudio pretendía definir un mix energético de largo plazo técnica y económicamente viable que maximizara la integración de renovables, redujera la dependencia de los combustibles fósiles y reforzara la seguridad energética sin comprometer la estabilidad de la red. También buscaba identificar la capacidad de baterías, las mejoras de red y los cambios de planificación y operación necesarios para sostener la transición.
Nuestro enfoque
La fase 1 amplió el perfil de carga actual de la red uzbeka con las previsiones nacionales de crecimiento, cartografió el potencial renovable del país y evaluó la generación convencional y la disponibilidad futura de gas. Después examinó cuánta fotovoltaica, eólica e hidroelectricidad podía acoger la red e identificó opciones fiables de evacuación de la energía. De tres escenarios de mix energético propuestos, las partes interesadas seleccionaron dos para un análisis detallado en la fase 2, que incluyó modelización estática y dinámica de la red, dimensionamiento del almacenamiento, barreras de integración, cambios de planificación y operación, refuerzos de red y límites de renovables a escala regional y de subestación.
El impacto en cifras
El estudio creó una base de evidencia para decisiones de largo plazo en el sector eléctrico que equilibran el crecimiento renovable, la asequibilidad, la seguridad de suministro y la estabilidad de la red. Al combinar previsiones de carga, cartografía de recursos, disponibilidad de generación, análisis de transporte y modelización detallada del sistema, permitió evaluar las decisiones de inversión como partes de un mismo sistema energético nacional. Las recomendaciones sobre almacenamiento, refuerzo de red y cambios operativos pueden ayudar a reducir barreras de integración y a orientar la capacidad renovable de bajo coste hacia lugares desde donde la energía pueda evacuarse con fiabilidad, en apoyo de un mayor uso de recursos renovables y de una menor dependencia de la generación fósil.
Aspectos destacados
- El estudio vinculó la evaluación de recursos con la planificación del sistema a escala nacional y regional.
- Los focos de potencial renovable se cartografiaron por geografía, superficie, irradiación y velocidad del viento, mientras que el crecimiento de la demanda y la disponibilidad de generación convencional alimentaron tres escenarios de mix energético.
- Dos escenarios pasaron a una evaluación detallada de estabilidad.
- El trabajo examinó la interacción entre renovables, generación convencional, almacenamiento en baterías y otras opciones de flexibilidad, junto a la infraestructura de red necesaria para maximizar la integración.
- Los productos incluyeron orientaciones sobre necesidades de almacenamiento, límites de integración de renovables, cambios de planificación y operación del sistema y necesidades de refuerzo.
Historia de éxito
Para los equipos que planifican el futuro sistema eléctrico de Uzbekistán, la cuestión central no era solo cuánta capacidad renovable podía construirse, sino cuánta podía utilizar la red de forma fiable. El estudio partió del perfil cambiante de demanda del país y cartografió dónde eran más fuertes los recursos solares, eólicos e hidroeléctricos. Después conectó esas oportunidades con la generación convencional, la disponibilidad de gas y la capacidad de transporte. Tres trayectorias de mix energético hicieron visibles las opciones; dos avanzaron hacia pruebas detalladas de estabilidad. Al examinar las necesidades de almacenamiento, los refuerzos de red y los cambios operativos junto a la capacidad renovable, el proyecto convirtió una ambición nacional amplia en decisiones prácticas de planificación. Esta visión integrada ofrece a los responsables una ruta más clara para añadir electricidad renovable de menor coste protegiendo al mismo tiempo la estabilidad de la red y la seguridad energética.