Proyecto emblemático
Impulsar la economía circular en Filipinas
El piloto filipino de las 3R combina planificación municipal de residuos, análisis de la cadena de valor y apoyo a un reciclaje inclusivo para reducir la fuga de plásticos y ampliar las oportunidades circulares.
Los municipios pueden reforzar los servicios de recogida y reciclaje y reducir la cantidad de plástico que llega al medio ambiente. Los trabajadores informales de residuos pueden encontrar vías más claras hacia una actividad económica más segura y formal, mientras que procesadores y recicladores se benefician de flujos de material mejor organizados. Las comunidades pueden disfrutar de entornos más limpios y servicios más fiables. Un sistema 3R más coordinado reduce la fuga y crea una participación más segura y estable en la economía del reciclaje.
El reto
El reciclaje en Filipinas sigue limitado por unos sistemas municipales fragmentados, la fuga de plásticos y las escasas oportunidades formales para quienes trabajan en el sector informal de residuos. Los sistemas municipales necesitan modelos prácticos que reduzcan la fuga, refuercen la recuperación y creen oportunidades más seguras y estables para quienes ya se ganan la vida con materiales reciclables.
Nuestro objetivo
El piloto filipino de las 3R construye un sistema más coherente para reducir, reutilizar y reciclar plástico. Busca mejorar la coordinación y la recogida municipales abriendo a la vez oportunidades más formales e inclusivas para las personas que hoy trabajan en cadenas de valor fragmentadas o informales.
Nuestro enfoque
Una evaluación de línea de base establece cómo se gestionan actualmente los residuos y el plástico. Los trabajos de prefactibilidad prueban posibles mejoras y la planificación de economía circular marca una dirección para municipios y actores de la cadena de valor. El análisis sigue el material desde la recogida hasta el procesamiento y el reciclaje, lo que permite dirigir el apoyo a los cuellos de botella prácticos e identificar dónde pueden participar mejor los trabajadores informales.
Aspectos destacados
- El piloto aportará una base de evidencia compartida, hallazgos de prefactibilidad y un plan integrado de gestión de residuos y plásticos.
- El análisis de la cadena de valor identifica debilidades invisibles cuando la recogida, el procesamiento y el reciclaje se examinan por separado.
- La dimensión de inclusión asegura que los sistemas propuestos consideren los medios de vida además de la recuperación de materiales.
Historia de éxito
Un objeto de plástico tiene muchos destinos posibles tras su uso: recuperación, reutilización, reciclaje, eliminación incontrolada o fuga al medio ambiente. El piloto filipino examina el sistema que determina qué camino sigue. Los datos de línea de base revelan los flujos actuales, el trabajo de prefactibilidad pone a prueba soluciones y el análisis de la cadena de valor identifica dónde falla la recogida o el procesamiento. La planificación municipal crea una dirección común y los esfuerzos de inclusión reconocen a las personas cuyos medios de vida ya dependen de recuperar material. Para Filipinas, el éxito reside en una cadena que funcione mejor de principio a fin. Más plástico puede permanecer en uso productivo, las comunidades pueden experimentar menos fuga y los trabajadores informales pueden encontrar oportunidades más seguras y reconocidas en una economía circular en crecimiento.