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Financiar la inversión local participativa en Malí

InfraestructuraGobernanza
Financiar la inversión local participativa en Malí

PACT III-IV ayudó a ciudades y comunas de Malí a convertir prioridades participativas en inversiones públicas con rendición de cuentas pese a graves limitaciones de acceso y seguridad.

El reto

La descentralización solo mejora los servicios cotidianos cuando las administraciones locales disponen de financiación, apoyo técnico y confianza ciudadana. En Mopti, Segú y Tombuctú, la planificación de inversiones debía además afrontar la inseguridad, el acceso restringido a las obras y la necesidad de evitar que las decisiones locales agravaran el conflicto o la exclusión.

Nuestro objetivo

El programa debía dar lugar a administraciones locales más sólidas mediante infraestructuras elegidas con la población y financiadas a través de convenios transparentes. Cuatro ciudades y diez comunas obtendrían tanto activos públicos como experiencia práctica en preparar, ejecutar y mantener inversiones en condiciones difíciles.

Nuestro enfoque

Unos procesos participativos identificaron prioridades antes de preparar expedientes de proyecto, convenios de financiación, diseños, licitaciones y evaluaciones ambientales y sociales. La construcción y el mantenimiento se siguieron mediante mecanismos locales y remotos, con un seguimiento adaptado a las restricciones de seguridad. El apoyo institucional ayudó a los consejos a gestionar cada etapa del ciclo de inversión.

El impacto en cifras

4ciudades con asignaciones de alrededor de 1 millón de euros cada unaentre ellas Mopti y Segú
10comunas de Mopti y Tombuctú que recibieron unos 200.000 euros cada una

Ciudades y comunas pueden ejecutar infraestructuras que la población reconoce como pertinentes mientras aprenden a gestionar con más rigor las finanzas, la contratación y el mantenimiento. Una planificación inclusiva puede reforzar la confianza entre autoridades y comunidades. Un seguimiento adaptativo protege además la calidad de la inversión y el valor público en lugares donde la inseguridad haría de otro modo extremadamente difícil una ejecución con rendición de cuentas.

Aspectos destacados

  • Mopti y Segú, junto a otras dos ciudades, recibieron asignaciones de alrededor de 1 millón de euros cada una, mientras que diez comunas de Mopti y Tombuctú recibieron unos 200.000 euros cada una.
  • El seguimiento remoto permitió mantener la supervisión donde el acceso directo era inseguro, y la selección participativa ancló el gasto en necesidades expresadas localmente.

Historia de éxito

En un entorno seguro, visitar una obra puede ser rutinario; en algunas zonas de Malí puede resultar imposible durante largos periodos. PACT III-IV se adaptó sin renunciar a la rendición de cuentas. Comunidades y consejos identificaron primero las prioridades y después los equipos técnicos las convirtieron en expedientes de proyecto, salvaguardas y licitaciones. Los convenios de financiación aclararon responsabilidades y el seguimiento remoto permitió acompañar las obras cuando el acceso físico estaba limitado. Así, la inversión local pudo continuar reconociendo las realidades del conflicto. El valor más profundo reside en la capacidad creada en torno a cada activo: los consejos practican la gestión de un ciclo completo de proyecto, la población ve cómo la participación influye en el gasto y el mantenimiento se considera desde el inicio. Estas bases pueden fortalecer la gobernanza local incluso cuando el contexto sigue siendo incierto.

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