Proyecto emblemático
Apoyar la transición de Colombia hacia una economía circular
A lo largo de dos fases, el programa colombiano de Empleos Verdes ayuda a las ciudades a convertir la política de economía circular en mejores sistemas de reciclaje, empleo inclusivo y acción climática local.
El reto
Las ciudades colombianas generan volúmenes crecientes de residuos mientras los sistemas municipales y los mercados aún tienen dificultades para recuperar materiales de forma constante. Las personas recicladoras ya realizan gran parte de la recogida y la separación, pero la formalización y un empleo más seguro han avanzado con lentitud. Las ciudades necesitan además mejores datos, instrumentos de planificación y coordinación público-privada para elegir soluciones circulares que reduzcan emisiones y creen empleos verdes viables.
Nuestro objetivo
PREVEC lleva la transición circular de Colombia a las ciudades mejorando el reciclaje, fortaleciendo los marcos municipales y nacionales y creando mejores condiciones para el empleo verde. En ambas fases, el programa conecta la recuperación de materiales con la inclusión social, la planificación sensible al género y la acción climática, permitiendo que la experiencia de un grupo de ciudades oriente al siguiente.
Nuestro enfoque
La fase I construyó la base operativa con datos de flujos de residuos en Bogotá, Cúcuta, Villavicencio e Ibagué, una estrategia municipal de economía circular y un observatorio de residuos sólidos en Cúcuta, formación, sensibilización, actividades piloto de recogida y apoyo a modelos de negocio. La fase II traslada el aprendizaje a Cali y Cartagena mediante herramientas de priorización de gases de efecto invernadero, gestión digital de datos, instrumentos de planificación, coordinación público-privada, propuestas circulares competitivas, medidas de empleos verdes y transición justa, formación e intercambio de conocimiento. Una estrategia de salida en Cúcuta ayuda a institucionalizar los enfoques previos.
El impacto en cifras
Al vincular los sistemas de reciclaje con la inclusión, PREVEC hace más visible la recuperación de residuos tanto como servicio ambiental como fuente de empleo. La primera fase dotó a las ciudades de datos y herramientas, dio a Cúcuta un marco institucional más sólido, acompañó a las organizaciones de personas recicladoras con medidas de formalización adaptadas y llevó a la práctica modelos de negocio de compostaje y separación. La fase II amplía ese avance con planificación sensible al clima y al género, apoyo a pequeñas empresas y a empresas lideradas por mujeres, instrumentos de empleo y formación para actores públicos y privados. En conjunto, el programa traza una vía práctica desde los pilotos locales hasta soluciones que pueden estandarizarse, financiarse y replicarse en las ciudades colombianas.
Aspectos destacados
- Entre los resultados concretos de la primera fase figuran evidencia de flujos de residuos en cuatro ciudades; en Cúcuta, una estrategia de economía circular, un sistema piloto de separación en la fuente y recogida, un observatorio de residuos sólidos y seis medidas de formalización de personas recicladoras; modelos de negocio para compostaje y separación; y propuestas nacionales de catálogo de residuos y estandarización de datos.
- La segunda fase parte de esa base en Cali y Cartagena con una calculadora de gases de efecto invernadero, cuatro instrumentos de planificación o gestión, una coordinación más estrecha con el sector empresarial, propuestas circulares competitivas y la réplica de diez buenas prácticas.
Historia de éxito
En Cúcuta, la transición hacia la economía circular se convirtió en un proceso urbano concreto y no en una política abstracta. PREVEC hizo visibles los flujos de residuos y las rutas de recogida mediante datos, apoyó una estrategia municipal e introdujo un piloto que combinó sensibilización, separación en la fuente, recogida y comercialización. Un observatorio de residuos sólidos ofrece ahora informes periódicos, mientras que seis medidas de acompañamiento abordaron la formalización de las personas recicladoras mediante mapeo de rutas, competencias contables, certificación ocupacional y salud y seguridad laboral. Los modelos de negocio de compostaje y separación conectaron la inclusión con nueva actividad económica. La fase II lleva estas lecciones a Cali y Cartagena, sumando priorización de gases de efecto invernadero, planificación sensible al género, medidas de empleo verde y ejecución público-privada. Su valor duradero está en la continuidad: la experiencia local se convierte en plataforma para mejores medios de vida, ciclos de materiales más limpios y soluciones circulares que otras ciudades colombianas pueden adaptar.