GOPA moviliza su experiencia interna en múltiples sectores para responder a retos de inversión complejos

Las instituciones financieras afrontan los efectos crecientes del cambio climático y buscan alinear su actividad con objetivos ambientales. Hay cuatro preguntas esenciales que conviene plantearse al participar en proyectos de financiación verde.
1) ¿Cómo mejora el proyecto la cultura financiera verde de los usuarios finales?
Un reto importante, que también es una oportunidad para lograr una inversión verde exitosa, consiste en mejorar la cultura de los usuarios finales en materia de finanzas verdes.
«Los hogares y las micro, pequeñas y medianas empresas tienen que entender que invertir en nueva tecnología o en soluciones para mejorar la eficiencia energética de sus viviendas, explotaciones o negocios da resultados positivos a largo plazo», explica Elena Yunatska, responsable sénior de proyecto en GOPA. «Esos usuarios finales no ven una ganancia inmediata, pero tienen que invertir por adelantado, algo a menudo difícil, sobre todo en mercados emergentes donde la situación política y económica es volátil e imprevisible.»
En Armenia, GOPA llevó a cabo un proyecto financiado por el banco de desarrollo KfW en el que 14 bancos comerciales y entidades de crédito ofrecían préstamos asequibles a familias para invertir en vivienda eficiente. En un país donde la inestabilidad política y las tensiones geopolíticas de la región han lastrado el desarrollo económico, ayudar a las familias a familiarizarse con la inversión a largo plazo fue un elemento central del éxito del proyecto.
El proyecto contribuyó además a establecer una norma de eficiencia energética para los edificios de nueva construcción. También desarrolló una herramienta web para evaluar y hacer seguimiento del impacto de las inversiones verdes en el sector hipotecario de todo el país. Los datos que genera esa herramienta refuerzan los argumentos a favor de financiar hipotecas verdes y ayudan a sensibilizar a la ciudadanía sobre los beneficios de invertir en eficiencia energética.
2) ¿En qué marco normativo se ejecuta el proyecto y cómo está cambiando ese marco?
El sector de las finanzas verdes vive un crecimiento y una transformación rápidos. Normativas, tarifas energéticas y tendencias del panorama financiero cambian sin cesar e influyen en la capacidad de préstamo y en la exposición al riesgo de las instituciones financieras. Organizaciones y empresas deben moverse en esa dinámica cambiante y, a la vez, aprovechar la oportunidad de influir en los cambios normativos y en las tendencias emergentes del sector.
En Papúa Nueva Guinea, GOPA ha contribuido, en estrecha colaboración con el Bank of Papua New Guinea y el Centre for Excellence in Financial Inclusion, a configurar el marco de la primera política de finanzas verdes inclusivas del país. Una vez desarrollada por completo, esa política será decisiva para acompañar el paso de un sistema financiero convencional a otro sostenible.
Las instituciones financieras reconocen cada vez más el valor estratégico de integrar objetivos ambientales en sus previsiones de negocio, como forma de reforzar la estabilidad y la resiliencia de sus inversiones frente a los retos del cambio climático.
«Una implicación deliberada de los actores nacionales es clave para que las operaciones de asesoramiento sean sostenibles a largo plazo», señala Elena Yunatska. «Aun así, no todo el mundo está convencido de que las finanzas verdes tengan sentido. Pero las finanzas “verdes” no deberían considerarse una actividad aparte. De hecho, toda solución financiera para empresas y particulares debería tener en cuenta el contexto ambiental y social.»
3) ¿Cómo se integran el intercambio de conocimiento y el fortalecimiento de capacidades en el proyecto para garantizar su sostenibilidad?
Los proyectos de desarrollo financiero son especialmente complejos porque implican a varios niveles de actores, desde la Administración y las instituciones financieras hasta los analistas de crédito y los usuarios finales de productos y servicios. Más allá de sensibilizar a la ciudadanía sobre los beneficios de invertir en energías renovables y más limpias y en tecnologías eficientes, las instituciones financieras necesitan herramientas y experiencia para asegurar el éxito duradero de las nuevas soluciones de finanzas verdes.
«Hablamos cara a cara con los beneficiarios finales, pero también formamos al personal de primera línea de las instituciones financieras, los analistas de crédito y los gestores de relación que a menudo se desplazan a zonas rurales remotas para trabajar con la clientela sobre el terreno», explica Alexis Nyamugira, responsable de proyecto del departamento de Desarrollo del Sector Financiero de GOPA. «Entender los matices y la complejidad propia del contexto local es clave para que el conocimiento compartido con analistas y clientes se integre de verdad.»
Por encargo del banco de desarrollo KfW, GOPA creó un curso en línea, «Climate Finance, Resilience and Financing for Biodiversity», que el Banco de Desarrollo de África Oriental y sus socios de toda la región han usado como herramienta de formación del personal local de las instituciones financieras.
«El curso puso de relieve el papel decisivo de los actores financieros en las intervenciones orientadas a la conservación de la biodiversidad», afirma Kayita Dan Davis Lule, responsable de crédito agrícola del Finance Trust Bank de Uganda.
«Llevará tiempo que las instituciones financieras empiecen a evaluar a sus analistas de crédito por indicadores ambientales, en lugar de por mecanismos de incentivos puramente financieros», señala Alexis Nyamugira.
Formaciones como este curso en línea no solo contribuyen a ese cambio, sino que además permiten poner al día rápidamente al personal nuevo sobre la importancia de tener en cuenta el medio ambiente al ofrecer productos y servicios financieros.
4) ¿Cómo adopta el proyecto un enfoque integrado del desarrollo?
Los intermediarios financieros se cruzan a menudo con otros sectores: energía, agua, agricultura, infraestructuras o salud. Adoptar un enfoque de desarrollo integrado resulta crucial para evitar la fragmentación y maximizar las sinergias entre las finanzas verdes y objetivos más amplios de desarrollo sostenible.
Para que los proyectos de finanzas verdes no se ejecuten en el vacío, organizaciones y empresas necesitan implicar a actores de sectores diversos, vinculados a los productos y servicios financieros que se ofrecen. En Moldavia, por ejemplo, GOPA colaboró con el Ministerio de Agricultura y con bancos locales para apoyar pequeñas inversiones en energías renovables destinadas a agricultores, por encargo del Banco Europeo de Inversiones. Un elemento central del éxito del proyecto fue la integración fluida de experiencia intersectorial procedente de organizaciones de los sectores financiero, agrícola y energético.
Al reunir bajo un mismo techo a especialistas técnicos de sectores muy distintos, GOPA puede movilizar experiencia interna diversa para afrontar los múltiples retos de los proyectos de desarrollo sostenible. El resultado son soluciones más completas, más eficaces y más robustas frente a un mundo en constante cambio.
(Publicado originalmente el 22 de abril de 2024. Se han introducido actualizaciones para reflejar la marca actual.)